Política y regulación
Google identifica el kit de exploits Coruna que ataca iPhones
Google identificó el kit de exploits Coruna, que encadena 23 vulnerabilidades para comprometer iPhones y que, según se informa, se filtró de fuentes gubernamentales a manos de ciberdelincuentes.
En febrero de 2025, Google identificó el kit de exploits Coruna —una colección de herramientas de software utilizadas para explotar vulnerabilidades— durante el intento de un proveedor de vigilancia de comprometer un teléfono en nombre de un cliente gubernamental. Más tarde, Google descubrió el mismo kit atacando a usuarios ucranianos en una campaña de un grupo de espionaje ruso y, posteriormente, lo encontró siendo utilizado por un hacker motivado financieramente en China. El kit es capaz de hackear un iPhone de cinco maneras distintas al depender de 23 vulnerabilidades separadas y encadenarlas. Las vulnerabilidades afectan a dispositivos que ejecutan software de Apple hasta la versión 17.2.1 de iOS, lanzada en diciembre de 2023.
La empresa de seguridad móvil iVerify realizó ingeniería inversa a las herramientas y reportó “cierta evidencia” que vincula el marco de trabajo de Coruna con el gobierno de Estados Unidos. El kit permite a los atacantes eludir las defensas de un iPhone mediante ataques de watering hole (un ataque de seguridad donde un usuario es comprometido simplemente al visitar un sitio web malicioso). Al advertir sobre la inevitabilidad de tales filtraciones, iVerify señaló: “Aunque iVerify tiene cierta evidencia de que esta herramienta es un marco de trabajo filtrado del gobierno de EE. UU., eso no debería eclipsar el conocimiento de que estas herramientas llegarán al dominio público y serán utilizadas sin escrúpulos por actores malintencionados”. El kit también contiene componentes utilizados en una campaña de hackeo de 2023 conocida como Operación Triangulación.
El incidente destaca un mercado emergente de exploits de segunda mano. Este patrón refleja filtraciones pasadas, como en 2017, cuando la Agencia de Seguridad Nacional de EE. UU. descubrió que las herramientas que desarrolló para hackear computadoras con Windows a nivel mundial habían sido robadas, lo que más tarde impulsó el ataque de ransomware WannaCry. Más recientemente, Peter Williams, exdirector del contratista de defensa L3Harris Trenchant, fue sentenciado a más de siete años de prisión tras declararse culpable de robar y vender ocho exploits. Williams vendió los exploits a intermediarios, incluido al menos un intermediario surcoreano, los cuales, según declararon los fiscales, eran capaces de hackear dispositivos a nivel mundial.
Por qué importa
El incidente de Coruna ilustra el riesgo sistémico de que las ciberarmas desarrolladas por gobiernos se filtren al mercado privado, donde son utilizadas como armas por actores no estatales para una explotación generalizada. A medida que estas herramientas proliferan, la línea entre el espionaje patrocinado por el Estado y el ciberdelito comercial continúa desdibujándose.