Política y regulación
El lanzamiento del New Glenn de Blue Origin termina en un fallo orbital
El tercer lanzamiento del cohete New Glenn de Blue Origin no logró colocar un satélite de un cliente en la órbita correcta, lo que provocó una investigación de la FAA sobre el primer gran contratiempo de la misión de la empresa.
El domingo, la empresa espacial de Jeff Bezos, Blue Origin, realizó el tercer lanzamiento de su cohete New Glenn, despegando a las 7:35 a.m. desde Cabo Cañaveral, Florida. Aunque la empresa recuperó con éxito el propulsor del cohete, fracasó en su misión principal: poner en órbita un satélite de comunicaciones para su cliente, AST SpaceMobile. Aproximadamente dos horas después del lanzamiento, Blue Origin anunció que la etapa superior del cohete había colocado el satélite BlueBird 7 en una órbita no nominal. AST SpaceMobile informó posteriormente que el satélite quedó en una órbita más baja de lo planeado, dejando la carga útil a una altitud demasiado baja para mantener las operaciones. Como resultado, el satélite debe ser desorbitado ahora para que se queme en la atmósfera de la Tierra. La pérdida del satélite está cubierta por el seguro de AST SpaceMobile, y la empresa espera lanzar 45 satélites más para finales de 2026.
El CEO de Blue Origin, Dave Limp, atribuyó el fallo en la entrega orbital a la etapa superior del cohete, afirmando que uno de sus motores no produjo suficiente empuje para alcanzar la órbita objetivo. El propulsor en sí fue recuperado con éxito en un barco no tripulado aproximadamente 10 minutos después del despegue, marcando la primera vez que Blue Origin reutiliza un propulsor del New Glenn que había volado anteriormente. Sin embargo, Limp reconoció la gravedad del mal funcionamiento de la etapa superior. «Aunque estamos satisfechos con la recuperación nominal del propulsor, claramente no entregamos la misión que nuestro cliente quería y que nuestro equipo espera», dijo Limp. Añadió que la empresa hará todo lo posible para solucionar el problema.
La Administración Federal de Aviación (la FAA, regulador de aviación de EE. UU.) ha ordenado a Blue Origin investigar el fallo. Este incidente marca el primer fallo importante para el programa New Glenn, que realizó su primer vuelo en enero de 2025 y anteriormente lanzó una misión de la NASA a Marte. El contratiempo podría tener implicaciones más amplias para las ambiciones comerciales y gubernamentales de Blue Origin. La empresa se está posicionando para servir como proveedor principal de lanzamientos para Artemis (el programa de exploración lunar de la NASA). Tanto la NASA como la administración del presidente estadounidense Donald Trump han presionado a Blue Origin y a su competidor, SpaceX, para que aterricen naves espaciales en la Luna antes de que finalice el segundo mandato de Trump.
Aunque el fallo es un obstáculo significativo para Blue Origin, tales contratiempos son comunes en el desarrollo temprano de cohetes. El competidor SpaceX experimentó pérdidas similares durante el desarrollo de su cohete Falcon 9, que anteriormente explotó en pleno vuelo en 2015 y estalló en la plataforma de lanzamiento durante una prueba en 2016.
Por qué importa
El fallo de la segunda etapa del cohete New Glenn representa el primer gran contratiempo para el programa de Blue Origin y ha desencadenado una investigación de la FAA, lo que podría complicar las ambiciones de la empresa de servir como proveedor principal de lanzamientos para las misiones Artemis de la NASA.