lunes, 3 de agosto de 2026

Política y regulación

El gobierno neerlandés bloquea la adquisición de Solvinity por parte de Kyndryl

El gobierno neerlandés bloqueó a la firma estadounidense de TI Kyndryl la adquisición del proveedor de nube Solvinity, citando un posible riesgo para el interés público relacionado con los datos de identidad nacional.

Dutch government blocks Kyndryl acquisition of Solvinity

El gobierno neerlandés bloqueó a la gigante estadounidense de TI Kyndryl la adquisición de Solvinity, un proveedor de nube neerlandés. El gobierno intervino oficialmente para detener la transacción, declarando que el acuerdo propuesto plantea un posible “riesgo para el interés público”.

La transacción habría permitido a Kyndryl comprar Solvinity por una suma no revelada. Sin embargo, la adquisición generó preocupaciones porque Solvinity aloja DigiD, la plataforma de identidad en línea neerlandesa. DigiD es un servicio gestionado por el gobierno neerlandés que permite a los residentes de los Países Bajos verificar su identidad al acceder a diversos servicios públicos. Bajo la adquisición propuesta, los datos de DigiD caerían bajo control extranjero y podrían ser exigidos por las autoridades de EE. UU.

Willemijn Aerdts, ministra de Economía Digital de los Países Bajos, publicó una carta el lunes anunciando la decisión. En la carta, Aerdts confirmó que el gobierno ha impuesto una “prohibición completa” a la adquisición. Politico informó primero sobre la noticia de la transacción bloqueada. Tras el anuncio, Kyndryl dijo a la publicación que la empresa estaba “extremadamente decepcionada” con la decisión.

Aunque el gobierno neerlandés no proporcionó una razón explícita para bloquear la adquisición, la medida se produce mientras varios países europeos avanzan para reducir su dependencia de los gigantes tecnológicos de EE. UU. Bajo la ley estadounidense, las autoridades gubernamentales —incluidas las fuerzas del orden y las agencias de inteligencia— tienen permitido exigir que las empresas estadounidenses entreguen datos almacenados en centros de datos en el extranjero, independientemente de las leyes de protección de datos del país donde se almacenen. Este marco legal ha generado preocupaciones europeas sobre las demandas de datos extraterritoriales y la seguridad de la infraestructura digital nacional.

Por qué importa

Esta medida destaca la creciente fricción entre la soberanía de datos europea y las leyes de datos extraterritoriales de EE. UU., señalando que la infraestructura de identidad nacional está cada vez más fuera del alcance para adquisiciones extranjeras.