lunes, 3 de agosto de 2026

Política y regulación

Archer contrademanda a Joby por presuntos vínculos con China

Archer Aviation presentó una contrademanda alegando que su rival, Joby Aviation, presuntamente defraudó al gobierno de EE. UU. al ocultar vínculos con proveedores chinos y clasificar erróneamente materiales importados.

Archer countersues Joby over alleged Chinese ties
Foto: Archer Aviation

El lunes, el desarrollador de taxis aéreos eléctricos Archer Aviation respondió a una demanda con contrademandas que alegan que su rival, Joby Aviation, presuntamente defraudó al gobierno de EE. UU. y a sus competidores al presentarse falsamente como una empresa de fabricación estadounidense. En la contrademanda, Archer alega que Joby dependió de una subsidiaria de fabricación china para obtener componentes críticos de proveedores chinos con el apoyo del gobierno chino. Además, la denuncia alega que Joby intentó ocultar sus “profundos vínculos” con China clasificando fraudulentamente miles de libras de materiales aeronáuticos de origen chino como bienes de consumo —como pinzas para el cabello, calcetines y álbumes de fotos— para evadir los aranceles de EE. UU. y la supervisión de influencia extranjera.

Joby fue fundada en 2009 en California, donde mantiene su sede, pero también opera en Alemania, Austria, Costa Rica y Shenzhen, China, según documentos presentados ante la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) de EE. UU. Alex Spiro, abogado que representa a Joby, desestimó las acusaciones, afirmando que la empresa no responde a tonterías. Spiro añadió que “los constantes problemas legales y las operaciones comerciales fallidas de Archer no le han dejado otra opción que recurrir a teorías inventadas y sin sentido” y declaró que los verían en los tribunales. La escalada legal se produce cuatro meses después de que Joby demandara a Archer en noviembre, alegando que el ex empleado de Joby, George Kivork, se llevó secretos comerciales consigo cuando se fue para unirse a Archer. Ambas empresas salieron a bolsa en 2021 mediante fusiones con empresas de adquisición de propósito especial (SPAC, por sus siglas en inglés) y están desarrollando taxis aéreos eléctricos —aeronaves de despegue y aterrizaje vertical eléctrico— para aplicaciones comerciales y de defensa.

El momento de la contrademanda coincide con un nuevo programa piloto lanzado bajo la orden ejecutiva de 2025 del presidente Donald Trump, “Unleashing American Drone Dominance”. La orden instruyó al Departamento de Transporte de EE. UU. y a la Administración Federal de Aviación (FAA) a acelerar la integración de aeronaves de despegue y aterrizaje vertical eléctrico. La denuncia de Archer alega que Joby se promocionó como comprometida con la innovación estadounidense para asegurar cientos de millones de dólares en financiamiento del gobierno de EE. UU., incluidos contratos de la Fuerza Aérea de EE. UU., para posicionarse en este programa. El lunes, los reguladores aprobaron ocho propuestas para el programa piloto que abarcan 26 estados. Archer obtuvo la aprobación para participar en tres de las propuestas, mientras que Joby consiguió cinco.

Por qué importa

La contrademanda intensifica la batalla legal entre dos importantes competidores de taxis aéreos eléctricos, Archer y Joby, apuntando específicamente a la elegibilidad de Joby para recibir financiamiento del gobierno de EE. UU. y a su cumplimiento con los requisitos de fabricación nacional.