lunes, 3 de agosto de 2026

Chips y hardware

El fundador de Mobileye, Amnon Shashua, dejará el cargo de director ejecutivo

El fundador y director ejecutivo de Mobileye, Amnon Shashua, planea dejar el cargo tras casi tres décadas al frente de la empresa, mientras esta se expande hacia los robotaxis y la robótica humanoide.

A large crowd of people celebrating on stage at the Nasdaq MarketSite with Mobileye branding on the screens.
Foto: Mobileye press kit

El fundador y director ejecutivo de Mobileye, Amnon Shashua, planea dejar el máximo cargo directivo tras casi tres décadas, justo cuando la empresa avanza hacia los robotaxis y los robots humanoides. Shashua seguirá como director ejecutivo hasta que Mobileye contrate a un reemplazo, según una presentación regulatoria del jueves.

Mobileye comenzó fabricando chips de visión computacional basados en la investigación académica de Shashua en la Universidad Hebrea de Israel, y creció hasta convertirse en un proveedor importante de los chips que impulsan las funciones de seguridad automotriz y asistencia al conductor. Tuvo la mayor oferta pública inicial en la historia de Israel, fue adquirida por Intel en 2017 por USD 15300 millones, y luego volvió a cotizar en bolsa de forma independiente en 2022, aunque Intel sigue siendo su mayor accionista. Bajo el liderazgo de Shashua, Mobileye también dejó de limitarse a vender chips a las automotrices y comenzó a construir sus propios sistemas de conducción autónoma, que ahora suministra a Volkswagen y su subsidiaria MOIA.

En enero, Mobileye adquirió Mentee Robotics, la startup de robótica humanoide de Shashua, por USD 900 millones —un acuerdo que Shashua calificó como parte de “Mobileye 3.0”, la siguiente etapa del negocio centrada en robótica e IA automotriz. La empresa también anunció en junio que ampliaría su rol más allá de proveedor para lanzar su propio servicio de robotaxis en una ciudad estadounidense en 2027.

Por qué importa

El relevo en el liderazgo de Mobileye llega mientras su negocio pasa de ser un proveedor automotriz puro a operar directamente vehículos autónomos y robots, una transición que eleva las apuestas tanto para Intel, que sigue siendo su mayor accionista, como para la propia Mobileye.