lunes, 3 de agosto de 2026

Cómputo y nube

Los centros de datos enfrentan crecientes obstáculos políticos en EE. UU.

Nuevas encuestas en EE. UU. indican una oposición pública significativa a la construcción de centros de datos, con muchos residentes preocupados por los costos de electricidad y la limitada creación de empleos locales.

Data centers face growing political headwinds in the U.S.

Dos nuevas encuestas de instituciones académicas y de sondeo con sede en EE. UU. revelan una creciente ola de oposición pública a la construcción de centros de datos en Estados Unidos. Un sondeo realizado en noviembre por la Universidad de Harvard y el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), ambas instituciones académicas estadounidenses, encontró que el 40% de los encuestados apoyaba la construcción de un centro de datos en su área, mientras que el 32% se oponía. La encuesta de 1000 personas, reportada por Axios, destacó una división relativamente estrecha en la opinión pública a finales del año pasado. Sin embargo, un estudio más reciente realizado el mes pasado y publicado a principios de esta semana por la Universidad de Quinnipiac, otra institución académica con sede en EE. UU., muestra un desafío mucho mayor para la industria. En esa encuesta de 1397 adultos estadounidenses, el 65% de los estadounidenses se opone a la construcción de un centro de datos de IA en su comunidad, mientras que solo el 24% apoyó su construcción.

La oposición está impulsada por ansiedades económicas específicas, particularmente relacionadas con las facturas de servicios públicos y el empleo. En la encuesta de Harvard/MIT, dos tercios de los encuestados expresaron su preocupación de que un nuevo centro de datos en su región elevaría los precios de la electricidad. Curiosamente, los hallazgos de la encuesta reportados por Axios mostraron que más personas preferirían tener un almacén de comercio electrónico, como uno operado por Amazon, en su vecindario que un centro de datos. Si bien el interés inicial en los empleos y el crecimiento económico ha ayudado previamente a justificar los centros de datos, este sentimiento podría desvanecerse. Esto se debe a que la mayoría de los proyectos de centros de datos no emplean a muchas personas una vez que están operativos, lo que significa que el beneficio económico a largo plazo para las comunidades locales suele ser limitado.

Estas actitudes cambiantes sugieren que los centros de datos, que históricamente operaban silenciosamente en segundo plano, se están convirtiendo en problemas locales altamente visibles. A medida que se expande la huella física de la inteligencia artificial y la computación en la nube, el debate sobre dónde construir esta infraestructura está lejos de resolverse. El descontento continuo de una parte tan grande del electorado probablemente seguirá extendiéndose a la política. Este cambio podría transformar lo que alguna vez fue un problema de infraestructura silencioso en un foco de tensión política tanto para las comunidades locales como para los desarrolladores.

Por qué importa

El debate sobre los centros de datos está lejos de resolverse, y es probable que el descontento continuo de una gran parte del electorado siga extendiéndose a la política.