Política y regulación
Rivian enfrenta una demanda colectiva por afirmaciones sobre conducción autónoma
Rivian enfrenta una demanda colectiva que alega que la empresa engañó a los clientes sobre las capacidades de conducción autónoma de sus vehículos R1T y R1S de primera generación.
Una demanda colectiva presentada el miércoles en el Tribunal de Distrito de EE. UU. para el Distrito Central de California apunta a los modelos de primera generación del fabricante de vehículos eléctricos. Rivian ha sido demandada por acusaciones de que el fabricante de vehículos eléctricos hizo afirmaciones falsas sobre las capacidades de conducción autónoma de sus modelos de camioneta R1T y SUV R1S. La demanda alega que Rivian aseguró que estos vehículos serían capaces de conducir sin manos y sin supervisión visual, también conocido como autonomía de Nivel 3 (una designación SAE para la capacidad del vehículo de manejar la dirección, aceleración y frenado sin intervención del conductor en ciertas condiciones). Según la demanda, Rivian sabía que sus vehículos de primera generación nunca serían capaces de alcanzar la autonomía de Nivel 3.
La demanda alega que Rivian prometió falsamente, durante un período de cinco años y a través de una campaña de marketing coordinada a nivel nacional, que haría que su sistema de asistencia al conductor manos libres —conocido como Driver+— fuera estándar en todos los vehículos que fabrica. Representados por los bufetes de abogados Coleman Law y Tycko & Zavareei, los demandantes alegan que la empresa continuó promocionando estas capacidades para inducir a los consumidores a comprarlos, a pesar de saber que el hardware era insuficiente. La demanda declara: “Ninguna actualización de software, por sofisticada que sea, permitirá que sus vehículos de primera generación funcionen como se anuncia”. Este no es el primer obstáculo legal para el fabricante de automóviles; Rivian acordó previamente un acuerdo de USD 250 millones para resolver una demanda colectiva de accionistas.
La acción legal contrasta estas limitaciones de la primera generación con los vehículos de segunda generación de Rivian, que fueron renovados en 2024. Los vehículos de segunda generación cuentan con la Rivian Autonomy Platform, que incluye 11 cámaras y una computadora que es 10 veces más potente que el sistema anterior. Estas especificaciones de hardware admiten funciones como la conducción Universal Hands-Free, que Rivian lanzó mediante una actualización de software para permitir la conducción sin manos en más de 3.5 millones de millas de carreteras en Estados Unidos y Canadá.
Este desafío legal refleja el escrutinio regulatorio que enfrentan otros fabricantes de automóviles en Estados Unidos. Específicamente, el Departamento de Vehículos Motorizados de California (California DMV) presentó acusaciones alegando que Tesla violó la ley estatal al comercializar de manera engañosa Autopilot, su sistema básico de asistencia avanzada al conductor, así como su software más capaz, Full Self-Driving. Aunque un juez falló a favor del regulador, la agencia finalmente decidió renunciar a una sanción de 30 días que habría suspendido las licencias de ventas y fabricación de Tesla en California, ya que el fabricante de automóviles dejó de usar el término “Autopilot” en su marketing dentro del estado.
Por qué importa
La demanda destaca la tensión continua entre el marketing agresivo de las funciones de asistencia al conductor y la realidad técnica del hardware actual de los vehículos, un desafío que ya ha atrapado a otros importantes fabricantes de vehículos eléctricos.