Política y regulación
La administración Trump presenta un marco legislativo federal para la IA
La administración Trump presentó un marco legislativo para centralizar la política de IA, lo que podría prevalecer sobre las leyes estatales y trasladar la responsabilidad de la seguridad infantil a los padres.
El viernes, la administración Trump presentó un marco legislativo para una política única de inteligencia artificial (IA) en Estados Unidos. El marco propone un estándar nacional mínimamente oneroso que centralizaría el poder en Washington al prevalecer sobre las leyes estatales de IA, lo que podría socavar los esfuerzos regulatorios a nivel estatal. La propuesta describe siete objetivos clave que priorizan la innovación y el escalado de la IA, buscando anular regulaciones estatales más estrictas. Según un comunicado de la Casa Blanca: “Un mosaico de leyes estatales contradictorias socavaría la innovación estadounidense y nuestra capacidad para liderar la carrera global de la IA”.
El marco llega tres meses después de que una orden ejecutiva instruyera a las agencias federales a desafiar las leyes estatales de IA y diera al Departamento de Comercio 90 días para compilar una lista de regulaciones estatales onerosas. El marco también busca evitar que los estados penalicen a los desarrolladores de IA por la conducta ilegal de terceros que involucre sus modelos, estableciendo un escudo de responsabilidad. David Sacks, el zar de IA de la Casa Blanca y capitalista de riesgo, ha defendido este enfoque regulatorio de bajo impacto.
La respuesta de la industria está dividida. Teresa Carlson, presidenta de la firma de capital de riesgo General Catalyst Institute, elogió el marco como el estándar exacto que las empresas emergentes han solicitado para construir y escalar rápidamente. Sin embargo, Brendan Steinhauser, CEO de la organización sin fines de lucro The Alliance for Secure AI, replicó que Sacks está actuando en nombre de las grandes empresas tecnológicas mientras no logra proporcionar un camino para responsabilizar a los desarrolladores por los daños de sus productos.
Esta tensión se destaca por la demanda de Anthropic contra el Departamento de Defensa, que calificó a la empresa como un riesgo para la cadena de suministro. Trump ha caracterizado previamente a Anthropic como “woke” y a su CEO, Dario Amodei, como un izquierdista radical. Samir Jain, vicepresidente de políticas de la organización sin fines de lucro Center for Democracy and Technology, señaló que, si bien el marco aconseja no ejercer coerción gubernamental sobre las empresas de IA basada en agendas partidistas o ideológicas, la propia orden ejecutiva de la administración que apunta a la IA “woke” hace exactamente eso.
El marco también traslada las responsabilidades de seguridad infantil de las plataformas a los padres, afirmando que los padres están mejor posicionados para gestionar los entornos digitales de sus hijos. Insta al Congreso a dar a los padres herramientas como controles de cuenta para gestionar el uso de dispositivos. Finalmente, el marco evitaría que el gobierno de Estados Unidos coaccione a los proveedores de tecnología para prohibir, obligar o alterar contenido basado en agendas partidistas o ideológicas.
Por qué importa
El marco señala un cambio hacia un entorno regulatorio federal mínimamente oneroso que prioriza la uniformidad nacional sobre la experimentación a nivel estatal, impactando directamente en cómo las empresas de IA navegan la responsabilidad y la moderación de contenido.